El Ministerio de Salud de la Nación confirmó un cambio drástico en el escenario sanitario. Durante las primeras seis semanas de 2026, los contagios de coqueluche se dispararon, afectando principalmente a lactantes. Las bajas tasas de vacunación son la principal preocupación de los especialistas.
Buenos Aires, 24 de febrero de 2026 – La situación epidemiológica de la tos convulsa (también conocida como coqueluche o tos ferina) ha encendido las alarmas en Argentina. Según los datos del último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), en lo que va del año se han registrado 153 casos confirmados, una cifra que representa un incremento del 3725% en comparación con el promedio registrado para el mismo período entre 2021 y 2025.
Este repunte, que ya duplica los valores del año pasado, marca el registro más alto para el inicio de un año desde 2019. La tendencia ascendente comenzó a consolidarse en 2025, año que cerró con más de 1.200 confirmaciones y 11 fallecimientos, todos en menores de dos años.
Los grupos más vulnerables
El informe detalla que el 34% de los diagnósticos positivos corresponde a bebés menores de un año, mayoritariamente lactantes de menos de seis meses. Este grupo es el que presenta mayor riesgo de sufrir complicaciones graves, como neumonía, convulsiones o apneas.
Las autoridades sanitarias advierten que la enfermedad, causada por la bacteria Bordetella pertussis, es altamente contagiosa. En adolescentes y adultos suele manifestarse con síntomas leves o atípicos, lo que los convierte en reservorios que transmiten el patógeno de forma inadvertida a los niños más pequeños que aún no completaron su esquema de vacunación.
Distribución geográfica y vacunación
Hasta el momento, la mayor concentración de casos se localiza en:
- Provincia de Buenos Aires
- Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA)
- Córdoba
- Santa Fe
- Mendoza
Los especialistas coinciden en que la causa principal de este brote es la caída en las coberturas de vacunación, un fenómeno que se profundizó tras la pandemia. “La vacunación oportuna es la única herramienta para evitar muertes prevenibles”, subrayan desde el Ministerio, instando a las personas gestantes a aplicarse la vacuna triple bacteriana acelular a partir de la semana 20 de embarazo y a los padres a completar los esquemas de los niños.
Ante el inicio del ciclo lectivo, los médicos recomiendan estar atentos a síntomas como tos persistente, paroxística (ataques de tos intensos) o dificultad respiratoria, e iniciar tratamiento antibiótico ante la menor sospecha clínica para cortar la cadena de transmisión.