Una revisión amplia de investigaciones concluye que la combinación de actividad física y una buena dieta durante el embarazo puede disminuir de forma significativa la probabilidad de desarrollar diabetes gestacional. Los resultados, publicados el 7 de enero en The BMJ, mostraron que estos cambios en el estilo de vida pueden bajar el riesgo hasta un 20 % en mujeres embarazadas.
La investigación, que integró datos de 104 estudios previos con casi 36.000 mujeres, sugiere que el ejercicio —como caminar, natación, aeróbicos o entrenamientos de fuerza— junto con una dieta equilibrada, debe incorporarse en la atención prenatal rutinaria para beneficiar tanto a las madres como a los bebés.
Los niveles elevados de glucosa durante la gestación pueden aumentar las posibilidades de complicaciones como parto prematuro, preeclampsia o problemas a largo plazo de salud cardiovascular y metabólica en madres e hijos.
Según las y los científicos, los programas de cambio de estilo de vida con soporte grupal mostraron mejores resultados, aunque también se observó que mujeres con menor nivel educativo tendían a beneficiarse menos, lo que destaca la importancia del acompañamiento y accesibilidad de estas intervenciones.