La menopausia, más allá de los síntomas clásicos como sofocos o cambios en el estado de ánimo, tiene un impacto silencioso pero crítico en la salud de los huesos de las mujeres. Durante esta etapa, la densidad ósea puede disminuir rápidamente, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a caídas, golpes y un mayor riesgo de fracturas.
Especialistas coinciden en que la caída en los niveles de estrógeno, la hormona femenina asociada al mantenimiento de la densidad ósea, es un factor central en este proceso. La reducción de estrógeno tras la última menstruación puede provocar que hasta un 20 % de masa ósea se pierda en los primeros cinco años, según apuntan especialistas citados por la Cleveland Clinic.
Factores que potencian la pérdida ósea
Los médicos advierten que ciertos elementos pueden acelerar este deterioro, entre ellos antecedentes de fracturas, bajo peso corporal, historia familiar de osteoporosis, enfermedades crónicas como diabetes o artritis reumatoide, y el uso prolongado de corticoides.
Prevención: hábitos y controles médicos
La detección temprana de la pérdida de densidad ósea es clave para prevenir complicaciones. La absorciometría ósea, también conocida como prueba de densidad ósea, es recomendada a partir de los 65 años, o antes si existen factores de riesgo adicionales.
Los especialistas subrayan la importancia de adoptar hábitos saludables como una alimentación rica en calcio y vitamina D, la práctica regular de actividad física, evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol para proteger la estructura ósea.
Opciones de tratamiento
Para mujeres con pérdida ósea acelerada, además de los cambios en el estilo de vida, existen tratamientos farmacológicos. Entre ellos se encuentran:
- Terapia hormonal, que puede disminuir la pérdida ósea y también aliviar otros síntomas de la menopausia. Aunque no elimina por completo la pérdida de hueso, reduce significativamente su velocidad.
- Bifosfonatos y moduladores selectivos del receptor de estrógeno, que actúan para frenar la reabsorción ósea y reducir el riesgo de fracturas.
- Opciones inyectables para casos de osteoporosis grave o riesgo elevado de fracturas.
Los especialistas insisten en que el seguimiento médico continuo permite ajustar tratamientos según la evolución de la salud ósea de cada persona.
Detección y calidad de vida
La osteoporosis, en muchos casos, progresa sin síntomas hasta que ocurre una fractura inesperada. Por eso, la vigilancia médica, el diagnóstico temprano y las medidas preventivas son esenciales para conservar la movilidad, autonomía y calidad de vida a largo plazo.