Dos cirujanos británicos idearon un método de tres días diseñado para estimular el metabolismo y favorecer la pérdida de grasa de manera sostenible, apoyándose en hábitos cotidianos y la sincronización con los ritmos circadianos —el reloj biológico que regula funciones como el sueño y la energía.
Los creadores del plan, el Dr. Paul Barrington Chell y la Dra. Monique Hope-Ross, explican que muchas dietas tradicionales fallan porque no consideran la flexibilidad metabólica —la capacidad del cuerpo de alternar entre quemar carbohidratos o grasas como fuente de energía— y la influencia de los ritmos circadianos en el control del peso.
Según Barrington Chell, el problema no está en la determinación, sino en que la alimentación moderna, rica en azúcares y snacks frecuentes, mantiene al organismo usando principalmente carbohidratos y reduce la capacidad de utilizar grasas almacenadas. Hope-Ross agrega que recuperar esa flexibilidad ayuda no solo a quemar grasa sino a proteger la masa muscular y mejorar la salud metabólica general.
Qué propone el plan
El método sugiere concentrar las comidas en una ventana de 10 horas, con dos momentos principales: un brunch al mediodía y una cena temprana. La dieta es relativamente baja en carbohidratos y se centra en alimentos ricos en proteínas magras, grasas saludables y verduras, lo cual ayuda a mantener bajos los niveles de insulina y potenciar la oxidación de grasa.
Además, se recomiendan varios hábitos para reforzar los ritmos circadianos y la salud metabólica:
- Establecer horarios consistentes de sueño y vigilia, aspirando a 7-9 horas de descanso por noche.
- Exponerse a la luz natural por la mañana.
- Hacer ejercicio moderado, especialmente en la llamada “Zona 2”.
- Caminar brevemente después de cada comida para ayudar a estabilizar el azúcar en sangre.
- Mantener una buena hidratación —entre 2,5 y 3 litros diarios— y evitar bebidas con cafeína por la tarde.
- Incluir prácticas como alternar duchas frías y calientes, saunas y ejercicios de relajación para manejar el estrés, un factor relacionado con el aumento de cortisol y la acumulación de grasa abdominal.
Los especialistas también aconsejan no picar entre comidas para permitir que la insulina baje y favorecer así el acceso del organismo a las reservas de grasa.
Ideas de menú y beneficios
El plan propone ejemplos de comidas para cada uno de los tres días, como salmón con espinacas, tortillas con ensalada, curry de pollo casero y yogur griego con cacao, priorizando ingredientes nutritivos que apoyan la quema de grasa.
Según Hope-Ross, quienes completen estos tres días pueden experimentar mejor sensibilidad a la insulina, reducción de antojos y mayor energía, lo cual facilita continuar con elecciones alimentarias saludables a largo plazo. La experta subraya que mantener un horario regular de comidas y sueño puede ser tan relevante como la calidad de los alimentos consumidos.