El régimen de Irán atacó con drones el Aeropuerto Internacional de Kuwait y dejó varias personas heridas

El régimen de Irán perpetró un ataque masivo con drones dirigidos contra el Aeropuerto Internacional de Kuwait, provocando heridas a varias personas y graves destrozos materiales en la terminal de pasajeros del complejo. La agresión provocó la inmediata suspensión de todas las operaciones y vuelos comerciales del aeropuerto, que había reabierto sus puertas recientemente tras verse afectado por las hostilidades regionales. Las autoridades locales calificaron el suceso de “agresión criminal” y activaron los protocolos de emergencia ante la drástica escalada del conflicto en el Golfo Pérsico.

El portavoz del Ministerio de Defensa de Kuwait, general de brigada Saud Abdulaziz Al-Otaibi, fue el encargado de confirmar el incidente, señalando que múltiples aeronaves no tripuladas de origen iraní impactaron directamente contra la estructura de la terminal de pasajeros número uno del aeródromo. El funcionario detalló que los impactos causaron severos daños de infraestructura que forzaron a la aerolínea estatal Kuwait Airways a paralizar sus servicios de manera indefinida. Los equipos médicos se trasladaron de inmediato al lugar del ataque para asistir a las víctimas civiles afectadas por las explosiones y los escombros.

La ofensiva de Teherán se produjo en el marco de una serie de intercambios armados nocturnos entre las fuerzas militares de los Estados Unidos y el régimen islámico. Horas antes del impacto en el aeropuerto civil, el Comando Central estadounidense (CENTCOM) había ejecutado bombardeos de represalia autodefensiva contra un centro de control terrestre iraní en la isla de Qeshm, situada en el estratégico estrecho de Hormuz. Dicha acción militar norteamericana se desplegó tras detectar el lanzamiento previo de misiles balísticos iraníes que apuntaban hacia Kuwait y hacia la sede de la Quinta Flota de los Estados Unidos en Bahréin.

A pesar de que los sistemas de defensa aérea occidentales y locales lograron neutralizar con éxito la mayoría de los proyectiles y drones dirigidos contra los acantonamientos militares estadounidenses en la región, la oleada de aeronaves iraníes no tripuladas logró esquivar los perímetros de seguridad sobre el área metropolitana kuwaití. Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán asumió la autoría general de las incursiones en la península arábiga y el Golfo Pérsico, justificando sus agresiones bajo el pretexto de defender su soberanía marítima ante lo que consideran un persistente bloqueo comercial e interferencia militar por parte de Washington.

La agresión contra Kuwait, un histórico aliado de Occidente y uno de los exportadores de crudo más influyentes de la región, agudizó el nerviosismo global y generó un impacto adverso inmediato sobre los mercados internacionales de energía. Tras difundirse los detalles de las explosiones en la terminal aérea y constatarse el estancamiento de los esfuerzos diplomáticos para establecer un nuevo cese al fuego en el Medio Oriente, el precio del barril de petróleo crudo experimentó un repunte generalizado en sus principales índices de referencia mundial.