Ola de calor en Europa obliga a París a cerrar antes monumentos turísticos

Una intensa ola de calor que afecta a gran parte de Europa provocó que las autoridades de París dispongan el cierre anticipado de algunos de los principales monumentos turísticos de la ciudad, entre ellos la Torre Eiffel y el Museo del Louvre, como medida preventiva ante el riesgo que representan las altas temperaturas para visitantes y trabajadores.

La decisión se enmarca en un contexto de temperaturas extremas que superan los valores habituales para esta época del año, con registros cercanos a los 40 grados en distintas regiones de Francia. El fenómeno climático generó alertas sanitarias en varios países europeos y afectó el normal desarrollo de actividades turísticas, educativas y de transporte.

En el caso de la Torre Eiffel, la administración del monumento informó que el cierre se realizó de forma excepcional y anticipada, mientras que el Louvre también ajustó sus horarios de funcionamiento, reduciendo su atención al público durante las horas de mayor calor para evitar situaciones de riesgo.

Las autoridades francesas explicaron que las condiciones extremas dificultan tanto la visita como el trabajo dentro de estos espacios, ya que el aumento de la temperatura se intensifica en interiores y en momentos de alta concurrencia de turistas, lo que incrementa la sensación térmica y el riesgo de golpes de calor.

El episodio se suma a una serie de medidas adoptadas en distintos puntos de Europa, donde la ola de calor ha generado recomendaciones para postergar visitas turísticas, restringir actividades al aire libre y extremar los cuidados en poblaciones vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.