La actividad económica en Argentina volvió a mostrar en abril de 2026 un comportamiento irregular, con subas y bajas sucesivas que los analistas describen como un “modo serrucho”. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la economía registró en ese mes una leve caída respecto de marzo, en un contexto de alta volatilidad en el nivel de actividad.
Durante abril, el desempeño de los distintos sectores fue dispar. De acuerdo con los registros oficiales, las áreas de explotación de minas y canteras y el sector agropecuario se ubicaron entre las que mostraron mejores resultados, impulsando parcialmente el indicador general en términos interanuales. En contraste, la pesca fue la actividad con el peor desempeño del mes.
El comportamiento económico del primer cuatrimestre de 2026 reflejó una dinámica inestable, con variaciones alternadas: meses de crecimiento seguidos por retrocesos. Esta oscilación es explicada por economistas como el resultado de factores sectoriales puntuales, entre ellos el impacto del clima sobre la producción agropecuaria y la heterogeneidad entre ramas productivas.
En este escenario, algunos sectores como la minería, la energía y ciertas actividades vinculadas al agro continúan mostrando capacidad de crecimiento, mientras que otros como la industria y la construcción presentan mayor debilidad. Esta diferencia profundiza la idea de una economía que avanza a dos velocidades.
De cara a los próximos meses, los analistas prevén que la tendencia de altibajos podría continuar, en un contexto donde el crecimiento general se mantiene moderado y depende en gran medida del desempeño de sectores específicos. La evolución del consumo interno y las condiciones de financiamiento serán factores clave para definir si la actividad logra estabilizarse.