Los terremotos registrados en Venezuela provocaron daños materiales estimados en 19.500 millones de dólares, de acuerdo con una evaluación sobre el impacto del desastre que afectó a distintas regiones del país y que obligará a un importante proceso de reconstrucción.
El informe de impacto señaló que el mayor porcentaje de las pérdidas corresponde a viviendas particulares, con daños calculados en aproximadamente 9.300 millones de dólares. También se registraron importantes afectaciones en edificios no residenciales, con pérdidas cercanas a los 5.000 millones de dólares.
La infraestructura pública y de servicios sufrió daños por alrededor de 5.200 millones de dólares, afectando distintos sectores esenciales para la población. Las zonas más perjudicadas fueron los estados de La Guaira y Distrito Capital, que concentraron casi la mitad del impacto económico total.
Los movimientos sísmicos generaron una emergencia de gran magnitud, con miles de personas afectadas y numerosas construcciones que quedaron destruidas o con daños estructurales. Las autoridades venezolanas desplegaron tareas de asistencia y comenzaron a evaluar las necesidades para la recuperación de las áreas afectadas.
El costo estimado de la reconstrucción representa cerca del 18% del Producto Bruto Interno (PBI) de Venezuela, lo que plantea un desafío económico significativo para el país. Los organismos encargados del análisis remarcaron la importancia de avanzar con obras de recuperación y medidas destinadas a fortalecer la infraestructura ante futuros eventos sísmicos.