Durante una nueva jornada de trabajo junto a los gobernadores del Norte Grande, el mandatario provincial, Osvaldo Jaldo, puso sobre la mesa la urgencia de consolidar una política energética profundamente federal y solicitar formalmente un incremento en el cupo obligatorio de mezcla de bioetanol en las naftas. La propuesta busca fortalecer la industria azucarera y sucroalcoholera de la región, garantizando previsibilidad a los productores e impulsando el desarrollo de energías limpias y renovables en todo el NOA.
Jaldo remarcó que Tucumán, como principal provincia productora de caña de azúcar y etanol del país, posee la capacidad técnica e industrial para abastecer una mayor demanda del mercado energético nacional. El gobernador enfatizó que elevar el porcentaje de corte en los combustibles no solo representaría un alivio ambiental mediante la reducción de emisiones contaminantes, sino que además permitiría ahorrar divisas por la importación de hidrocarburos y dinamizar las economías regionales a través de la generación de empleo genuino.
En el marco del bloque de gobernadores, los mandatarios coincidieron en solicitar al Poder Ejecutivo nacional un marco regulatorio claro que aporte estabilidad a las inversiones del sector agroindustrial y contemple las asimetrías de costos logísticos y de transporte que sufre el norte argentino. Asimismo, se planteó la necesidad de definir un esquema tarifario eléctrico y de gas con sentido social y distributivo para compensar los requerimientos de la industria y las familias durante los picos de consumo térmico en la región.
Con esta postura en la mesa del Norte Grande, la gestión de Jaldo reafirma el compromiso de articular esfuerzos interprovinciales en defensa de la matriz productiva tucumana. El impulso al bioetanol se consolida como una bandera estratégica para integrar el potencial agroindustrial del interior con el desarrollo energético y sustentable del país.