El yogur y sus beneficios para la salud

El consumo habitual de yogur fue asociado con un menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, obesidad y trastornos cardiovasculares. Distintas investigaciones internacionales pusieron el foco en este alimento fermentado por su aporte de microorganismos vivos y por su posible influencia sobre la microbiota intestinal, un conjunto de microorganismos que cumple funciones relevantes para el metabolismo y el sistema inmunológico.

Según profesionales de PROFENI (Profesionales en Nutrición), la relación entre la microbiota y las enfermedades crónicas se convirtió en uno de los principales campos de investigación en nutrición. El yogur se destaca entre los alimentos fermentados porque se produce a partir de bacterias como Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Algunas variedades también incorporan cepas como Lactobacillus casei y Bifidobacterium lactis.

La doctora Andrea González, integrante de PROFENI y jefa del Departamento de Alimentación del Hospital de Gastroenterología Dr. C. Bonorino Udaondo, explicó que la investigación científica comenzó a incorporar una mirada más amplia sobre la alimentación. Además de los nutrientes que aporta el yogur, los especialistas analizan la manera en que los microorganismos vivos interactúan con la microbiota intestinal y pueden influir sobre la salud a largo plazo.

La evidencia disponible incluye un metaanálisis realizado sobre 483.090 personas de Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos, España, Australia y Japón. El estudio encontró que cada 50 gramos de yogur consumidos diariamente se asociaron con una reducción del 7% en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Otro análisis, que incluyó a más de 27.000 participantes, relacionó una mayor ingesta de alimentos con microorganismos vivos con mejores indicadores cardiometabólicos, entre ellos la presión arterial, la glucemia, la insulina, los triglicéridos, el colesterol HDL y el perímetro de cintura.

La doctora María Elena Torresani, directora de la Carrera de Especialistas en Nutrición con orientación en Obesidad de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA) e integrante de PROFENI, señaló que los beneficios observados no parecen explicarse únicamente por los nutrientes, sino también por la presencia de microorganismos vivos y su interacción con la microbiota. Por su parte, la doctora Mónica Katz, expresidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición, destacó la relación entre una microbiota diversa y saludable y una mejor regulación de procesos inflamatorios, inmunológicos y metabólicos. Los especialistas remarcaron que ningún alimento por sí solo previene enfermedades y que el yogur debe incorporarse dentro de una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable.