San Martín de Tucumán empató 1-1 con Güemes en La Ciudadela y volvió a dejar en evidencia una de las principales dificultades de su campaña: la falta de triunfos como local. El equipo suma 36 puntos y, de manera transitoria, quedó fuera de los ocho lugares que clasifican al Reducido de la Primera Nacional.
El conjunto tucumano lleva cuatro partidos consecutivos sin ganar en casa. Después de la goleada 3-0 ante Almagro, perdió frente a Temperley y luego igualó contra San Martín de San Juan, Deportivo Madryn y Güemes. En total, disputó 14 encuentros como local, con cuatro victorias, ocho empates y dos derrotas, además de 17 goles a favor y 11 en contra.
Matías García reconoció la preocupación y marcó el objetivo para el tramo final del torneo. El mediocampista sostuvo que al equipo le faltó precisión en los últimos metros y en la definición, una falencia que volvió a aparecer frente a Güemes. Bruno Cabrera, autor del empate, también consideró que deben corregir pequeños detalles para transformar el dominio en resultados.
La situación se vuelve más exigente porque quedan nueve fechas y San Martín todavía debe disputar cuatro partidos en La Ciudadela. Luego de visitar a Tristán Suárez, líder de la zona B, recibirá a Agropecuario, Gimnasia y Tiro, Midland y Colegiales. García fue contundente al señalar que el equipo necesita ganar los cuatro compromisos que le quedan en casa.
El próximo desafío será en Buenos Aires ante Tristán Suárez, en un partido clave para recuperar terreno en la pelea por el Reducido. San Martín necesita volver a sumar de a tres y, al mismo tiempo, resolver los problemas que mostró ante rivales que se repliegan y reducen espacios. Con el margen cada vez más reducido, el equipo tucumano afronta nueve fechas que pueden definir su futuro en el torneo.