Los principales integrantes del clan Caro, una peligrosa organización narcocriminal que operaba en la región, fueron trasladados bajo un fuerte operativo de seguridad hacia una cárcel de máxima seguridad ubicada en la provincia de Buenos Aires. El procedimiento se concretó tras una serie de gestiones coordinadas entre las autoridades judiciales federales y provinciales, con el objetivo de neutralizar cualquier intento de operar desde el interior de los penales locales.
El operativo requirió de la participación de fuerzas federales y grupos especiales de despliegue táctico, quienes custodiaron el traslado de los detenidos desde su lugar de alojamiento transitorio hasta el aeropuerto local para su derivación definitiva. La medida se adoptó debido al alto perfil de peligrosidad de los imputados y a los reiterados indicios de que continuaban impartiendo directivas vinculadas a la comercialización de estupefacientes y otros delitos graves.
La investigación que permitió desarticular a esta banda criminal demandó meses de tareas de inteligencia, escuchas telefónicas y allanamientos simultáneos ejecutados en distintos puntos del territorio tucumano. En dichos procedimientos se había logrado el secuestro de importantes sumas de dinero en efectivo, armas de fuego de grueso calibre, vehículos de alta gama y gran cantidad de sustancias prohibidas listas para su distribución.
Desde el ámbito de la seguridad provincial destacaron que el traslado a un penal federal de máxima seguridad representa un golpe clave para desorganizar la estructura de mando de las redes narcocriminales. De esta manera, se busca garantizar el aislamiento efectivo de los líderes de la organización y cortar los vínculos logísticos que mantenían operativas sus ramificaciones fuera de la cárcel.
Las autoridades judiciales indicaron que la causa principal continuará su curso procesal con miras a la elevación a juicio oral y público de todos los implicados en la asociación ilícita. Asimismo, las fuerzas de seguridad mantendrán una alerta permanente en la zona para prevenir cualquier intento de reorganización de células remanentes vinculadas a la banda.