El Ministerio de Obras y Servicios Públicos de Tucumán, a través de la Dirección Provincial de Agua (DPA) y en coordinación con la Secretaría de Estado de Infraestructura, puso en marcha un plan de contingencia e infraestructura hídrica preventiva de cara a la próxima temporada estival de lluvias. Las tareas de encauzamiento, dragado y desembarro se concentran en las cuencas fluviales prioritarias y canales colectores de los departamentos Chicligasta, Monteros, Famaillá, Cruz Alta y Burruyacú.
Los frentes de trabajo operativos desplegados en el territorio incluyen la limpieza profunda de los cauces de los ríos Gastona, Pueblo Viejo y Medina, así como la reconstrucción de defensas marginales con gaviones y colchonetas de piedra en los puntos vulnerables de los márgenes ribereños. Asimismo, se ejecutan maniobras de desobstrucción técnica en los Canales de Desagüe Sur y Norte del área metropolitana de San Miguel de Tucumán para asegurar el libre escurrimiento de las aguas pluviales y reducir riesgos de anegamiento en zonas urbanas.
El Gobierno de la Provincia destinó equipamiento pesado, incluyendo excavadoras sobre orugas, retroexcavadoras y camiones volcadores, asignados a las cuadrillas de la DPA y la Dirección Provincial de Vialidad (DPV). Las autoridades provinciales detallaron que la planificación técnica contempla también la inspección constante de las presas de derivación y la reparación de muros de contención en pasos vehiculares sobre rutas provinciales para garantizar la conectividad vial durante los períodos de precipitaciones intensas.
Las obras forman parte del Comité de Emergencia Provincial habilitado para monitorear los niveles climáticos de la cuenca del NOA de forma preventiva. El Ministerio remarcó que los trabajos de infraestructura continuarán durante los próximos meses en los municipios del interior para salvaguardar las tierras de producción agrícola y proteger los asentamientos poblacionales linderos a las márgenes hídricas de Tucumán.