Final de infarto en Perú: Castillo aventaja a Fujimori por apenas 26.000 votos con el 97% de las mesas escrutadas

El escrutinio oficial de la segunda vuelta presidencial en Perú avanza en medio de una paridad histórica y una tensión política absoluta en todo el territorio andino. Con más del 97% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, el candidato de izquierda Pedro Castillo, representante del partido Perú Libre, logró consolidar una mínima e histórica ventaja sobre su rival derechista. Los datos estadísticos reflejan una de las definiciones democráticas más ajustadas y complejas de las últimas décadas en la región de América del Sur.

La brecha numérica entre ambos aspirantes a la jefatura de Estado se redujo a una diferencia de apenas 26.000 sufragios válidos a favor del maestro rural, revirtiendo la tendencia de los primeros bocas de urna. El último reporte oficial computado otorga a la fórmula de izquierda el 50,07% de los respaldos electorales legítimos frente al 49,92% obtenido por la postulante de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. La estrechez de los márgenes porcentuales mantiene bajo estricta reserva el resultado definitivo de la contienda hasta la revisión total de las planillas de votación.

El desarrollo del tramo final del conteo de votos se encuentra concentrado en la fiscalización de las actas procedentes del extranjero y de las comunidades rurales más apartadas de la geografía peruana. Mientras los sufragios del exterior tienden a favorecer de manera mayoritaria a la representante del conservadurismo, las urnas de las regiones del interior andino profundizan la ventaja obtenida por el dirigente gremial docente. Esta polarización geográfica y social extiende la incertidumbre institucional respecto a cuál será la tendencia definitiva que predominará en las próximas horas.

Frente a la evolución desfavorable de las cifras del conteo, la candidata Keiko Fujimori brindó una conferencia de prensa de urgencia para denunciar la existencia de presuntos indicios de fraude en el proceso. La líder política de Fuerza Popular acusó formalmente una supuesta estrategia coordinada por parte de los personeros de la agrupación rival para alterar la voluntad popular en las mesas de votación. No obstante, las misiones de observación internacional desplegadas en el territorio ratificaron de forma preliminar la transparencia y la regularidad del acto eleccionario.

Los comandos de campaña de ambas fuerzas políticas hicieron un llamado generalizado a sus respectivos militantes a mantener la vigilia en las afueras de los centros de cómputos nacionales. La expectativa de los mercados financieros y de la ciudadanía en general se mantiene en un punto crítico a la espera de que el órgano electoral dirima las impugnaciones presentadas por los equipos legales. Las autoridades gubernamentales peruanas exhortaron a la población civil a aguardar los resultados oficiales definitivos en un clima de paz social y respeto por los canales democráticos vigentes.