La inflación se ubicó en el 2,1% en mayo y acumuló 33,2% en los últimos doce meses

El Índice de Precios al Consumidor registró una variación del 2,1% durante el mes de mayo, consolidando de este modo el proceso de desaceleración que comenzó a evidenciarse con mayor fuerza en el transcurso del segundo trimestre del año. De acuerdo con el último informe técnico difundido por los organismos oficiales, el indicador de las variables minoristas arrojó una suba acumulada del 14,7% en los primeros cinco meses de la temporada. La marca del quinto mes del período ratificó la tendencia a la baja tras el registro previo de abril, posicionándose incluso por debajo de las estimaciones generales formuladas por los analistas económicos.

La dinámica del comportamiento de los precios a lo largo de las cuatro semanas analizadas reflejó un sendero de desinflación paulatina, queo enmarcado en el retroceso paulatino de los componentes estacionales y de los servicios regulados. Las previsiones trazadas por los equipos de investigación de las consultoras privadas proyectaban de forma anticipada una cifra promedio cercana al 2,3% para este ciclo, viéndose superadas de forma favorable por la desaceleración del índice general. Los especialistas destacaron que el resultado final guarda una estrecha sintonía con las políticas macroeconómicas orientadas a contener la volatilidad monetaria y estabilizar los valores de la canasta básica.

En el desglose pormenorizado de los rubros que integran la medición, el segmento de alimentos y bebidas no alcohólicas exhibió un comportamiento dispar pero con un promedio generalizado alineado al nivel general. Las primeras semanas del mes mostraron un dinamismo particular en el costo de los cortes cárnicos y un incremento moderado en los derivados lácteos, panificados y cereales procesados. Sin embargo, dicha tendencia alcista fue compensada de manera parcial hacia finales del período gracias a una marcada retracción en los valores de las frutas frescas, factor que amortiguó el impacto sobre el bolsillo familiar.

Por fuera del componente central de la alimentación, las actualizaciones en las cuotas de los establecimientos de enseñanza formal y los ajustes en los valores de la medicina privada ejercieron una presión moderada sobre la evolución del reporte. Asimismo, el sector vinculado a la vivienda y los servicios básicos residenciales, que abarca el suministro de agua y los gastos comunes de alquileres, aportó décimas significativas al nivel general debido a las adecuaciones tarifarias implementadas. En contraste, el rubro de prendas de vestir y calzado junto con los servicios de esparcimiento y hotelería mostraron las variaciones más bajas del mes.

Con la incorporación de este último dato estadístico a las series históricas, la medición interanual del costo de vida en el país se posicionó en un 33,2% en la comparación con el mismo mes del ciclo anterior. Los mercados financieros y los inversores privados reaccionaron de forma favorable ante la consolidación de estos indicadores macroeconómicos, manteniéndose expectativas optimistas respecto al comportamiento de los precios para el inicio del invierno. Las autoridades del área económica continuarán con el monitoreo estricto de las variables para asegurar que la tendencia decreciente persista sin alteraciones en las próximas mediciones.