Miles de mujeres, diversidades y organizaciones sociales se concentraron este miércoles en las principales plazas de la Argentina para conmemorar un nuevo aniversario de la movilización Ni Una Menos, que nació en 2015. El epicentro de la jornada de protesta se situó frente al Congreso de la Nación, en la Ciudad de Buenos Aires, donde la marea humana reclamó de forma urgente la implementación de políticas públicas eficaces contra la violencia de género. La jornada estuvo fuertemente marcada por el dolor y la indignación tras el reciente y brutal femicidio de Agostina Vega, la joven de 21 años que conmocionó a la sociedad en los últimos días.
Bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, la marcha central de este 3J comenzó a poblar la Plaza de los Congresos desde las primeras horas de la tarde con pancartas, cánticos y banderas. Pasadas las 18 horas, las actrices y referentes del movimiento feminista leyeron el documento oficial desde el escenario principal montado frente al palacio legislativo. En el discurso se hizo hincapié en el desmantelamiento de los programas estatales de asistencia y prevención, y se exigió una reforma judicial profunda con perspectiva de género que garantice que ninguna denuncia quede en el olvido.
La memoria de Agostina Vega atravesó de punta a punta el acto central y las distintas réplicas de la convocatoria a lo largo y ancho del territorio nacional. La joven tucumana fue hallada sin vida con signos de extrema violencia tras permanecer desaparecida, un hecho que reavivó el estado de alerta generalizado y aceleró la convocatoria de este año. Familiares de víctimas de femicidios se unieron en la primera línea de la columna principal portando las fotografías de sus hijas y hermanas, unificando el pedido de justicia y el fin de la impunidad en los tribunales del país.
Diversas agrupaciones estudiantiles, sindicales y políticas de derechos humanos marcharon de forma pacífica a lo largo de la Avenida de Mayo, afectando el tránsito vehicular en el microcentro porteño pero garantizando un corredor seguro para las manifestantes. Las asistentes encendieron velas al caer la noche y realizaron intervenciones artísticas en el asfalto para visibilizar las alarmantes estadísticas de violencia, las cuales señalan que en lo que va del año los índices de crímenes de odio y femicidios no han dejado de incrementarse.
Las movilizaciones federales tuvieron correlatos masivos en ciudades clave como Córdoba, Rosario, Mendoza y San Miguel de Tucumán, donde miles de personas salieron a las calles para replicar las demandas del documento unificado. Las organizadoras concluyeron la jornada advirtiendo que el movimiento feminista se mantendrá en estado de asamblea permanente y movilización constante frente al actual contexto socioeconómico. La proclama de cierre exigió que el presupuesto destinado a los refugios y a las líneas de asistencia telefónica no sea recortado por las autoridades gubernamentales.