En el sector financiero y de la construcción crecen los pedidos para que el Gobierno habilite el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES como herramienta para dinamizar el mercado de créditos hipotecarios. La iniciativa apunta a reactivar un segmento que volvió a desacelerarse tras un breve período de crecimiento reciente.
Actualmente, los bancos enfrentan dificultades estructurales para otorgar préstamos a largo plazo, debido a que su fondeo habitual proviene de depósitos de corto plazo. Esta situación limita la expansión del crédito hipotecario, que en los últimos meses mostró un fuerte retroceso luego del repunte registrado entre fines de 2024 y mediados de 2025.
Distintos actores del sector proponen que el FGS actúe como comprador de hipotecas o de carteras crediticias generadas por los bancos, replicando mecanismos que se utilizan en mercados financieros más desarrollados. La idea central es liberar capacidad de préstamo en las entidades financieras y aumentar el volumen de créditos disponibles para vivienda.
Entre los impulsores de la propuesta se encuentran referentes de la industria de la construcción y economistas que sostienen que la falta de un mercado de capitales profundo en Argentina impide sostener créditos a 20 o 30 años. También advierten que la ausencia de inversores institucionales limita la expansión del financiamiento habitacional.
Mientras tanto, el debate continúa abierto en el ámbito económico y político, con posturas divididas sobre el rol que debería tener el Estado en el mercado hipotecario. La discusión se centra en cómo lograr un esquema que permita ampliar el acceso a la vivienda sin generar riesgos fiscales, en un contexto donde la demanda social de créditos sigue en aumento.