Tucumán mantiene controlada su situación epidemiológica y registra un descenso en los casos de bronquiolitis y gripe, según el análisis realizado durante una nueva reunión de la Sala de Situación Epidemiológica. Las autoridades sanitarias señalaron que las infecciones respiratorias estacionales se encuentran en valores esperados para esta época del año.
El encuentro fue encabezado por el ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz, junto a la doctora Patricia Villagra y el equipo de Epidemiología liderado por la doctora Romina Cuezzo. Durante la reunión se evaluó el escenario sanitario internacional, nacional y provincial, con especial atención en la circulación de virus respiratorios.
Medina Ruiz explicó que continúa presente el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), aunque los casos de bronquiolitis se encuentran en descenso. También disminuyeron los cuadros de gripe, pero todavía existe circulación comunitaria de Influenza A H3N2 e Influenza B. A nivel nacional, luego del pico inicial de Influenza A, comenzó a predominar la variante B y también se detectó la presencia de Rinovirus.
En cuanto a los arbovirus, la provincia atraviesa un escenario favorable, sin nuevos casos de dengue y con varias semanas sin registros de chikungunya. A nivel nacional, se informó un caso de dengue en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que permanece bajo investigación, mientras que el acumulado de chikungunya alcanza los 3.618 casos. En paralelo, Salud mantiene vigilancia sobre los casos de sarampión registrados en Guatemala, México, Perú y Estados Unidos, además de los brotes de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda.
Ante la continuidad de las bajas temperaturas, el Ministerio de Salud recomendó reforzar los cuidados especialmente en niños y adultos mayores. También pidió extremar las medidas para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono, mantener ventilados los ambientes cuando se utilicen braseros y revisar las instalaciones eléctricas para evitar incendios provocados por la sobrecarga de estufas. La vigilancia epidemiológica permanente continúa como una herramienta central para anticipar riesgos y proteger a la población.