El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el lanzamiento de una nueva oleada de ataques aéreos y con misiles contra objetivos militares estratégicos dentro de Irán, actuando por orden directa del presidente Donald Trump. Según informó la cúpula militar estadounidense, la ofensiva busca neutralizar la capacidad del régimen iraní para amenazar la navegación comercial, los buques de carga y los marineros civiles que transitan por las vías marítimas de la región.
Las incursiones de las fuerzas estadounidenses impactaron en instalaciones vinculadas a sistemas de drones, bases de la fuerza aérea, capacidades navales e infraestructura logística de las fuerzas armadas iraníes. Reportes locales en Irán confirmaron fuertes explosiones e impactos en las inmediaciones de Ahvaz, en la provincia de Juzestán, así como en la localidad costera de Sirik, ubicada en el sur del país.
En respuesta a la ofensiva de Washington, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán se atribuyó el lanzamiento de ataques contra dos bases militares utilizadas por tropas estadounidenses en Jordania, además de asegurar haber derribado varios drones militares norteamericanos. Desde el Pentágono confirmaron que, desde la intensificación de las operaciones militares conjuntas iniciadas el pasado 28 de febrero, un total de 18 militares estadounidenses han perdido la vida en Medio Oriente.
Paralelamente a la escalada en tierra y aire, Washington desmintió de forma categórica las declaraciones del régimen de Teherán que aseguraban mantener el control operativo del estrecho de Ormuz. Las autoridades norteamericanas ratificaron que continuarán patrullando y garantizando el libre tránsito en este paso marítimo clave para el comercio y el suministro de energía a nivel global.