El Ministerio de Seguridad de la provincia llevó a cabo un nuevo operativo de traslado de internos alojados en dependencias policiales hacia las unidades del Servicio Penitenciario de Tucumán. Esta medida forma parte del plan estratégico e institucional que implementa el Poder Ejecutivo provincial con el objetivo central de descomprimir de manera progresiva los calabozos de las comisarías y optimizar las condiciones de detención.
En esta oportunidad, los traslados alcanzaron a un grupo de internos jóvenes adultos que contaban con las correspondientes autorizaciones emitidas por las autoridades judiciales intervinientes. Los reubicados fueron trasladados bajo un estricto protocolo de seguridad que involucró al personal de los cuerpos especiales de la Policía de Tucumán y a efectivos del Servicio Penitenciario, garantizando un procedimiento ordenado y sin incidentes.
Desde la cartera de Seguridad explicaron que estas acciones permiten no solo mejorar la habitabilidad y el control interno dentro del sistema carcelario, sino también cumplir con un objetivo operativo clave: liberar al personal policial de las tareas de custodia de detenidos en las dependencias barriales. De este modo, se busca reasignar a esos uniformados a las tareas netamente preventivas de patrullaje en la vía pública.
Finalmente, las autoridades provinciales ratificaron el compromiso de sostener este cronograma de derivaciones en sintonía con el avance de las obras de infraestructura carcelaria que se ejecutan en la provincia. El trabajo coordinado entre la Justicia y las fuerzas de seguridad resulta fundamental para agilizar los cupos disponibles y avanzar hacia una solución definitiva de la situación carcelaria en el territorio tucumano.