Las tareas de búsqueda y rescate continúan este viernes en Venezuela luego de los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el país. Las autoridades mantienen un amplio operativo en las zonas más afectadas, especialmente en el estado de La Guaira, donde se registraron numerosos derrumbes y severos daños en la infraestructura.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recorrió las áreas de mayor impacto para supervisar las tareas de asistencia y confirmó el despliegue de maquinaria pesada y equipos de emergencia. En La Guaira colapsaron más de un centenar de edificios, mientras rescatistas y voluntarios trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los escombros.
El balance oficial indica que los sismos dejaron al menos 235 muertos, más de 4.300 heridos y 157 personas desaparecidas. Además, organismos internacionales estiman que cerca de 6,76 millones de habitantes se vieron afectados por el desastre, lo que incrementó la necesidad de asistencia humanitaria en distintas regiones del país.
En las últimas horas comenzaron a arribar equipos de rescate y ayuda internacional provenientes de distintos países. Estados Unidos flexibilizó temporalmente algunas sanciones para facilitar las operaciones de asistencia y anunció un paquete de ayuda humanitaria, mientras organizaciones como la Cruz Roja coordinan el envío de insumos de primera necesidad para los damnificados.
Las tareas de búsqueda continúan sin interrupciones mientras las autoridades evalúan los daños provocados por los terremotos, considerados entre los más fuertes registrados en la historia reciente de Venezuela. Los equipos de emergencia mantienen la esperanza de encontrar sobrevivientes, al tiempo que se multiplican los esfuerzos para asistir a miles de familias que perdieron sus hogares.