Crisis industrial: El “efecto sándwich” costaría más de 100.000 empleos

La industria argentina atraviesa una coyuntura crítica y se encuentra atrapada en lo que los analistas denominan un “efecto sándwich”. Este fenómeno combina una fuerte presión por el lado de los costos de producción con una persistente caída en los niveles de consumo interno, configurando un escenario de extrema complejidad operativa para las empresas del sector.

Por un lado, el entramado fabril asume un incremento sostenido en las tarifas de los servicios públicos, el transporte y los insumos esenciales, encareciendo toda la cadena logística. Por el otro, el debilitamiento del poder adquisitivo de la población generó una contracción en las ventas, lo que impide a las fábricas trasladar los mayores costos a los precios de góndola y deteriora de forma alarmante sus márgenes de rentabilidad.

La falta de reactivación en la demanda interna obligó a numerosas plantas industriales a implementar paradas técnicas, suspensiones de turnos y esquemas de vacaciones anticipadas. Ante la imposibilidad de sostener las estructuras vigentes en un mercado recesivo, los principales indicadores y proyecciones sectoriales advierten que el sector fabril podría registrar la pérdida de más de 100.000 puestos de trabajo en el transcurso del año.

El panorama genera una profunda preocupación en las cámaras empresariales y las organizaciones gremiales, que alertan sobre el impacto social de la pérdida de empleo registrado y calificado. Mientras las pymes fabriles solicitan medidas urgentes de alivio fiscal y líneas de financiamiento productivo, los especialistas anticipan que la recuperación de los puestos laborales dependerá de una estabilización de las variables macroeconómicas y de un repunte genuino del consumo.