La Policía de Tucumán realizó la incineración de 37 kilos de cocaína y 50 kilos de marihuana que habían sido secuestrados en distintos procedimientos vinculados a causas judiciales por infracción a la Ley de Estupefacientes.
El operativo fue supervisado por personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), que estuvo a cargo del traslado y la custodia de las sustancias hasta el lugar donde se concretó su destrucción. La medida se realizó bajo estrictos protocolos de seguridad.
Los estupefacientes eliminados correspondían a diferentes investigaciones llevadas adelante por la Justicia y habían sido retirados de circulación durante operativos realizados por las fuerzas de seguridad en la provincia.
La destrucción de la droga se llevó adelante una vez cumplidos los procedimientos judiciales correspondientes, con la finalidad de dar cumplimiento a las disposiciones legales y evitar que las sustancias regresen al circuito delictivo.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron el trabajo conjunto entre la Policía de Tucumán y la Justicia en la lucha contra el narcotráfico, resaltando la importancia de estos procedimientos para avanzar en el combate al comercio ilegal de estupefacientes.