Un grupo integrado por más de 120 millonarios y personalidades de alto patrimonio radicados en el Reino Unido envió una carta abierta al Gobierno británico con una solicitud poco habitual: “Grávennos con más impuestos”. La iniciativa, coordinada por la organización Patriotic Millionaires UK bajo la consigna “Orgullosos de pagar”, propone aplicar un gravamen del 2% anual a las fortunas superiores a los 10 millones de libras esterlinas (unos 13,3 millones de dólares) con el fin de destinar esos recursos al sostenimiento de los servicios públicos y la reducción de la brecha de desigualdad social.
Entre las figuras públicas que adhirieron al reclamo se destacan el exfutbolista Gary Lineker, el músico Brian Eno, el cineasta Richard Curtis y el exoperador financiero Gary Stevenson. Los firmantes argumentaron que la presión fiscal actual recae desproporcionadamente sobre la clase trabajadora y los sectores de ingresos medios, por lo que consideran urgente redirigir la carga tributaria hacia los grandes patrimonios acumulados. Según proyecciones de los impulsores, un impuesto de estas características permitiría recaudar cerca de 24.000 millones de libras al año.
La propuesta generó diversas reacciones en el arco político del Reino Unido. Mientras que desde el sector gubernamental valoraron la vocación de contribución pero recordaron la existencia de mecanismos voluntarios para aportar fondos al erario público, voceros de la oposición rechazaron de plano la creación de nuevos gravámenes patrimoniales, sugiriendo que quienes deseen aportar más dinero al Estado pueden hacerlo de manera directa e individual.
Por el momento, la iniciativa se mantiene como un fuerte reclamo impulsado por este colectivo de personas acaudaladas, reabriendo el debate global sobre la equidad fiscal, la tributación a las grandes fortunas y la necesidad de financiamiento de la infraestructura estatal tras los últimos vaivenes económicos en el continente europeo.