La producción industrial argentina sumó un nuevo capítulo de retroceso al registrar una caída del 5% durante el mes de mayo, según el último informe técnico elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA). El relevamiento de la entidad fabril encendió señales de alerta al confirmar que el sector manufacturero sigue sin encontrar un piso de estabilidad, reflejando además una contracción del 0,8% en la comparación mensual desestacionalizada respecto de abril.
El informe sectorial detalla que, si bien algunos rubros específicos mostraron mejoras puntuales o un amesetamiento mensual, predominaron los números rojos en eslabones clave de la cadena de valor, como las manufacturas, la energía y la maquinaria industrial. Entre los indicadores de mayor deterioro respecto al mes anterior, la producción metalmecánica acusó un descenso del 1,4%, mientras que el patentamiento de maquinaria fabril sufrió un fuerte retroceso del 11,2% mensual, evidenciando el freno en los planes de inversión corporativos.
Por otra parte, las variables vinculadas al comercio exterior y la liquidación de divisas también exhibieron variaciones negativas generalizadas, con una disminución del 6,2% frente a abril y una caída interanual del 11,7% (un 32,5% por debajo de los registros de 2022). Desde la central fabril señalaron que, aunque una parte de los retrocesos interanuales responde a la elevada base de comparación que dejó el año anterior, sectores de consumo masivo y bienes durables —tales como textiles, confecciones, calzado y electrónicos— continúan operando con marcadas caídas de actividad ante el repliegue de la demanda interna.