Las acciones argentinas se desplomaron hasta un 9% en Wall Street, pero el riesgo país cayó a un nuevo mínimo en ocho años

Los activos financieros de Argentina registraron una jornada de marcado contraste en los mercados internacionales. Por un lado, las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York (ADRs) sufrieron un fuerte retroceso, con caídas que alcanzaron el 9% en Wall Street, arrastradas por una toma de ganancias generalizada y un clima global de mayor aversión al riesgo que afectó principalmente a los mercados emergentes.

En la vereda opuesta, los bonos soberanos en dólares mantuvieron su racha positiva, desacoplándose de la tendencia de la renta variable. Este sostenido interés por los títulos de deuda pública permitió que el riesgo país continuara su tendencia a la baja, quebrando una nueva barrera técnica y ubicándose en su nivel más bajo de los últimos ocho años.

Los analistas del mercado local e internacional atribuyen esta divergencia a que, mientras los inversores en acciones decidieron resguardar utilidades tras las recientes subas, los tenedores de bonos siguen asimilando de manera positiva las señales de consolidación fiscal y las proyecciones financieras del Gobierno para el mediano plazo, lo que apuntala la confianza en la capacidad de pago del país.