Se terminó el margen de error en la Copa del Mundo. Este domingo, desde las 16:00 (hora de Argentina), la fase de grupos quedará oficialmente en el pasado cuando Canadá y Sudáfrica se enfrenten en el SoFi Stadium de Los Ángeles, California. El choque inaugura la vibrante etapa de eliminación directa bajo el nuevo formato de 48 selecciones.
El encuentro cuenta con un condimento inédito que rompe los libros de estadísticas: la selección de Canadá se convertirá en el primer coanfitrión en la historia de los Mundiales en tener que disputar un cruce de “mata-mata” fuera de sus fronteras territoriales. Los dirigidos por Jesse Marsch accedieron a esta instancia como segundos del Grupo B tras igualar con Bosnia, golear 6-0 a Qatar y tropezar en la última fecha 2-1 frente a Suiza, apostando sus fichas ofensivas a la peligrosa dupla de Cyle Larin y Jonathan David.
En la vereda de enfrente asoma Sudáfrica, una de las grandes revelaciones del torneo que fue claramente de menos a más. Los conducidos por el belga Hugo Broos revirtieron un debut adverso ante México (0-2), rescataron un empate frente a República Checa y sellaron su boleto histórico tras vencer de manera agónica a Corea del Sur por 1-0 con gol de Thapelo Maseko, quedándose con la segunda posición del Grupo A.
Ambos planteles llegan unidos por la histórica coincidencia de haber superado la fase regular por primera vez en sus trayectorias. Sin favoritismos claros y sabiendo que el perdedor arma las valijas, las dos selecciones buscarán dar el golpe inicial en una llave que depositará al ganador directamente en los octavos de final en Houston.