Salud visual: Las gafas con filtro amarillo y rojo, ¿son una moda o brindan protección real?

El uso de anteojos con cristales de tonalidades amarillas, naranjas o rojas se convirtió en una tendencia estética muy visible en las calles y en las redes sociales. Sin embargo, más allá de la moda, el uso de estos filtros específicos cuenta con un sólido respaldo en la medicina oftalmológica y la optometría, ya que desempeñan funciones terapéuticas y de protección clave para la salud ocular.

Las gafas con cristales amarillos tienen la propiedad fundamental de bloquear de forma selectiva la luz azul de onda corta, que es la que emiten las pantallas digitales de computadoras y teléfonos celulares, y la que predomina en los días nublados o con niebla. Al filtrar este espectro, estos anteojos mejoran notablemente el contraste, aumentan la profundidad de campo y reducen la fatiga visual, siendo muy recomendados para conducir de noche o para deportistas que practican disciplinas al aire libre bajo condiciones de baja luminosidad.

Por su parte, los filtros de color rojo o naranja ofrecen una protección aún más profunda y específica. Al bloquear casi por completo las longitudes de onda más energéticas de la luz, son ampliamente utilizados como herramientas terapéuticas en pacientes que padecen patologías retinianas —como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)— o condiciones de extrema sensibilidad a la luz (fotofobia). Además, al impedir que la luz azul inhiba la producción natural de melatonina por la noche, las gafas rojizas ayudan a regular los ciclos de sueño y mejorar el descanso.

Los especialistas advierten que, para que estos anteojos brinden una protección real y no dañen la vista, es fundamental que los cristales cuenten con la debida certificación óptica y filtros UV homologados. El uso de copias de baja calidad o puramente plásticas puede dilatar la pupila y permitir el ingreso de radiación nociva al ojo, por lo que se aconseja siempre la consulta con un profesional para determinar qué tonalidad se adapta mejor a las necesidades de cada persona.