Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron un leve respiro al anotar un incremento intermensual del 0,9% durante junio, de acuerdo con el último informe técnico elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). A pesar de este indicador positivo en el consumo del mes, el balance de la actividad comercial para el primer semestre del año consolidó una marcada contracción del 2,5% en la comparación acumulada, reflejando las dificultades económicas que aún condicionan el mercado interno.
El análisis de los sectores comerciales determinó que el cobro del medio aguinaldo y las promociones implementadas por el Día del Padre actuaron como los principales motores para dinamizar el consumo en rubros clave como indumentaria, calzado y electrodomésticos. Sin embargo, las autoridades de las cámaras empresariales advirtieron que el poder adquisitivo de los consumidores continúa operando con cautela, priorizando el financiamiento en cuotas sin interés y las ofertas puntuales para hacer frente a la inflación y sostener el nivel de actividad en los locales de barrio.
Desde los departamentos de estadística del sector pyme concluyeron que, si bien la moderada recuperación de junio quiebra una tendencia negativa de varios meses consecutivos, se necesitan políticas de estímulo al crédito y estabilidad macroeconómica para consolidar un sendero de reactivación genuino. Los comerciantes minoristas esperan que este repunte inicial se sostenga durante el inicio de la temporada invernal, clave para revertir las pérdidas sufridas a lo largo de la primera mitad del año.