Un millonario cargamento de estupefacientes fue descubierto durante un control vehicular preventivo de rutina en las rutas de la provincia, lo que derivó en el secuestro de casi 27 kilogramos de cocaína de máxima pureza. El hallazgo se produjo cuando el personal de las fuerzas de seguridad apostado en el puesto caminero detectó anomalías estructurales y un marcado nerviosismo en el conductor de un automóvil particular, procediendo de inmediato a una requisa exhaustiva con el apoyo de canes adiestrados en la detección de narcóticos.
La inspección técnica del rodado, coordinada bajo las directivas del Juzgado Federal de Tucumán, permitió descubrir un sofisticado doble fondo oculto en el sector del piso y el tanque de combustible, diseñado específicamente para evadir los controles policiales. Los peritos procedieron a retirar uno a uno los paquetes rectangulares —comúnmente denominados “ladrillos”—, los cuales arrojaron un resultado positivo para clorhidrato de cocaína tras la realización de los correspondientes test químicos de campo en el lugar del procedimiento.
Como resultado del exitoso operativo, el conductor del vehículo quedó detenido en carácter de incomunicado y a disposición de las autoridades judiciales correspondientes, mientras se investiga el origen y el destino final de la sustancia incautada. Desde el Ministerio de Seguridad y las jefaturas operativas destacaron la trascendencia de estos dispositivos de control en los accesos clave de la provincia, fundamentales para desarticular el traslado de cargamentos ilícitos en todo el territorio tucumano.