El gobierno autónomo de Ceuta elevó un pedido de máxima urgencia al Ejecutivo central de España para ordenar el cierre de los pasos fronterizos con Marruecos y autorizar el despliegue de las Fuerzas Armadas en la zona limítrofe. La solicitud institucional se produjo tras registrarse un incremento crítico e ininterrumpido en los intentos de ingreso irregular de migrantes a través del espigón del Tarajal y el perímetro fronterizo, una situación que sobrepasó por completo la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad locales.
El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, encabezó los reclamos ante el gobierno nacional encabezado por Pedro Sánchez, advirtiendo sobre la insostenible presión que sufre la red asistencial y de acogida de la región. Vivas remarcó que los centros de menores no acompañados y los pabellones de contención temporal se encuentran colapsados en un porcentaje muy superior a su capacidad máxima, lo que pone en riesgo el orden público y la seguridad de los ciudadanos.
Durante las últimas jornadas, la Guardia Civil y la Policía Nacional debieron desplegar operativos de contención marítima y terrestre para frenar las oleadas de personas que intentaban cruzar a nado o a pie aprovechando las condiciones meteorológicas y de visibilidad. Ante este panorama, las autoridades ceutíes insisten en que la presencia activa del Ejército de Tierra resulta indispensable para reforzar la vigilancia costera y brindar apoyo logístico en los puntos estratégicos de la valla fronteriza.
La gravedad de la crisis migratoria reactivó el debate político en Madrid y abrió intensas negociaciones diplomáticas con las autoridades del Reino de Marruecos para exigir una mayor cooperación en la contención del flujo de personas en el lado marroquí. Mientras se aguarda una respuesta formal del Ministerio del Interior español respecto al despliegue militar, las autoridades locales sostienen el estado de alerta máxima en los puestos de control y en el litoral marítimo de la enclava europea.