La Dirección de Estadística de la provincia (Ipec) reportó que la inflación en Tucumán registró una notable desaceleración en el último mes, ubicándose en un histórico 1,4%. Esta marcada desaceleración en el ritmo de incremento de los precios representa el registro más bajo de los últimos años para la economía local, consolidando una tendencia hacia la estabilidad que alivia de manera directa el bolsillo de los consumidores tucumanos.
El principal factor que explica este comportamiento fue el comportamiento de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, un rubro sumamente sensible para los sectores de menores recursos, que no sufrió grandes saltos estacionales durante el período analizado. Asimismo, el congelamiento temporal y las menores actualizaciones autorizadas en los cuadros tarifarios de los servicios públicos de luz, gas y agua ayudaron a contener el índice general, evitando el impacto que solían generar los ajustes del sector energético en los meses previos.
A nivel de la canasta básica, los técnicos del organismo de medición local señalaron que la menor volatilidad cambiaria nacional y la estabilidad en el precio de la carne vacuna y los productos de almacén contribuyeron a mantener las góndolas sin mayores alteraciones. No obstante, algunos sectores vinculados a la indumentaria de temporada y los servicios de esparcimiento registraron variaciones moderadas, aunque sin la fuerza necesaria para desviar la trayectoria descendente del promedio general de precios.
Esta marcada tregua inflacionaria del 1,4% en Tucumán se posiciona incluso por debajo de las mediciones del orden nacional, ofreciendo un escenario de mayor previsibilidad para el sector comercial y las pequeñas empresas de la región. El desafío para las autoridades económicas locales consistirá ahora en consolidar esta desaceleración de cara al próximo semestre, buscando que la estabilidad de precios se traduzca de manera paulatina en una recuperación real de la capacidad de compra de las familias.