Un hito en la salud pública: la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Avellaneda celebra una década de vida

La Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) del Hospital Nicolás Avellaneda conmemoró sus diez años de servicio ininterrumpido con un emotivo acto institucional que puso en relieve la dedicación de todo su equipo humano. El sector, convertido en un pilar fundamental para la atención de pacientes críticos infantiles de toda la provincia, celebró esta trayectoria de constante crecimiento y vocación de servicio orientada al cuidado de los más pequeños.

El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, participó del encuentro y recorrió las salas de internación de la unidad, donde felicitó de manera personal a los médicos, enfermeros, kinesiólogos y auxiliares que sostienen el funcionamiento de la UTIP las 24 horas del día. El funcionario remarcó el orgullo que representa para el sistema sanitario contar con un espacio de altísima complejidad técnica que brinda respuestas humanas y profesionales de excelencia a las familias tucumanas en sus momentos más complejos.

Por su parte, el director del Hospital Avellaneda, Federico Villafañe, junto a la jefa del servicio de terapia pediátrica, recordaron los inicios del sector y destacaron el esfuerzo colectivo para mantener altos estándares de calidad asistencial a lo largo de esta década. Los profesionales hicieron hincapié en que el equipamiento tecnológico de vanguardia se complementa día a día con una mirada humanizada de la medicina, priorizando la contención emocional de los niños y de sus padres durante todo el proceso de recuperación.

La conmemoración sirvió también para proyectar la continuidad de los programas de capacitación y actualización profesional para el personal de enfermería y cuidados críticos. De esta manera, el efector público ratifica su rol indispensable en la red de derivación infantil del noroeste argentino, asegurando que cada pequeño que requiera asistencia de terapia intensiva reciba la mejor atención médica disponible con la máxima calidez humana.