El club Atlético Boca Juniors se encuentra en las vísperas de un profundo cambio estructural en su dirección técnica tras determinarse la inminente salida de Claudio Úbeda de su cargo. En medio de un clima de absoluto hermetismo y tras la dolorosa eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme comenzó a moverse con rapidez. Para sorpresa de muchos, el nombre que picó en punta y se estableció como el máximo favorito para asumir la conducción del plantel profesional es el de Rodolfo Arruabarrena.
La designación del “Vasco” como principal opción no es casual y responde directamente a los lazos históricos y afectivos que lo unen con la actual conducción de la institución. Arruabarrena compartió una época dorada como futbolista junto a Riquelme bajo las órdenes de Carlos Bianchi, además de consolidar una estrecha amistad durante las cuatro temporadas en las que jugaron juntos en el Villarreal de España. Este vínculo personal de máxima confianza mutua es el factor de mayor peso que inclina la balanza a su favor dentro de la evaluación del Consejo de Fútbol.
El exdefensor cuenta con el respaldo inestimable de conocer a la perfección las exigencias del “Mundo Boca”, habiendo conquistado múltiples campeonatos tanto dentro como fuera de los límites del campo de juego. En su etapa como jugador alzó torneos locales y la prestigiosa Copa Libertadores del año 2000, mientras que en su rol de director técnico guio al club a la obtención del Campeonato de Primera División y la Copa Argentina en 2015. Esta condición de multicampeón le otorga la espalda política y el respeto de las tribunas necesarios para pilotear el complejo presente deportivo del plantel.
Desde que cerró su primera etapa como entrenador de la entidad de la Ribera en el año 2016, el estratega desarrolló una extensa trayectoria en el exterior, principalmente en el fútbol de Medio Oriente, y comandó a la selección de Emiratos Árabes Unidos hasta abril de 2023. El hecho de no haber vuelto a dirigir en Sudamérica desde entonces añade un componente de renovación a su perfil, posicionándolo como una alternativa madura y con experiencia internacional. Las informaciones cercanas a las oficinas de Brandsen 805 indican que un primer contacto formal entre el presidente de la institución y el DT es inminente.
El factor temporal será clave en el éxito de las negociaciones, ya que las autoridades xeneizes pretenden que el nuevo cuerpo técnico tome las riendas antes del inicio de la pretemporada invernal, pautada para el próximo jueves 18 de junio en el predio de Ezeiza. Aunque en los últimos días circularon con fuerza alternativas como la de Néstor Lorenzo o Luis Zubeldía, las dificultades contractuales y de calendario de estos últimos terminaron por consolidar a Arruabarrena como la opción más viable y concreta. Las próximas horas serán determinantes para sellar el regreso de un ídolo que buscará devolverle el protagonismo internacional al club de sus amores.