El director técnico Alejandro Orfila afronta un compromiso clave al mando de San Martín de Tucumán en su visita a Nueva Chicago por la Primera Nacional. Tras mostrar pasajes de desconexión táctica y dificultades en la generación de juego en sus últimas presentaciones, el cuerpo técnico del “Santo” busca ajustar piezas de manera urgente para que el equipo recupere el volumen futbolístico y la solvencia colectiva que caracterizaron sus mejores momentos del campeonato.
Para este cruce trascendental en Mataderos, Orfila evalúa realizar modificaciones tácticas en la formación titular con el objetivo de devolverle dinamismo al mediocampo y mayor contundencia en los últimos metros. Las variantes trabajadas durante las prácticas semanales buscan contrarrestar la propuesta física del rival y resolver los desacoples defensivos que le costarron puntos valiosos al conjunto tucumano en las jornadas recientes.
El propio Alejandro Orfila enfatizó en los entrenamientos la importancia de sostener la concentración durante los noventa minutos y sostener la idea de juego sin caer en la desesperación ante la presión del oponente. Dentro del plantel albirrojo coinciden en que una victoria ante un rival directo de la categoría no solo significará sumar tres puntos clave en las posiciones, sino también reencontrarse con el funcionamiento colectivo y la confianza futbolística necesarias para pelear en la parte alta de la tabla.
Con el regreso de futbolistas clave recuperados de distintas molestias físicas, San Martín busca dar una muestra de carácter en condición de visitante. La capacidad del entrenador para leer el desarrollo del partido y la respuesta de los jugadores en el campo resultarán determinantes para consolidar una propuesta firme que le permita al equipo reencontrarse con su mejor versión futbolística.